
Más fácil imposible, y más rico… también!
Con una tableta de chocolate para fundir (a la que tantas veces recurrimos) y una cuantas fresas, podemos preparar este impresionante postre con el que sorprenderemos a nuestra pareja o a nuestros amigos. Solo funde el chocolate en un bol en el microondas, como hemos explicado tantas veces, y baña la punta de cada fresa, lavada previamente, en el chocolate. Espera a que se enfríe y se endurezca.
¡Disfruta de este bocado de placer!



Deliciosas!! Y sanotas al mismo tiempo. Ñam Ñam!!
Y fácil, como nos gusta en emplatanto, todo bonito y rico pero sin dedicar todo el día :)